La ruina de la comunidad: El “cuidado” coercitivo de la psiquiatría

Con el rápido crecimiento de los programas gubernamentales de “Salud mental comunitaria” para individuos con trastornos mentales graves, que en la actualidad cuestan miles de millones de dólares, ¿qué tal avanza la salud mental en nuestras comunidades hoy en día?

La Comisión de Nueva Libertad en la Salud Mental de los Estados Unidos presentó un informe en que declaraba: “en la actualidad están disponibles tratamientos efectivos y novedosos que son vitales para los cuidados de calidad y la recuperación de la mayoría de las enfermedades mentales más graves y los trastornos emocionales serios”. [Énfasis añadido]

Para quienes saben poco de psiquiatría y de Salud Mental Comunitaria, parece ser una gran noticia. Sin embargo, ¿qué son exactamente estos “tratamientos” tan importantes?

En su mayor parte implican la prescripción automática, individualizada, de medicamentos llamados neurolépticos (del griego que significa “apoderarse de los nervios” lo que refleja la forma en que los medicamentos actúan como una lobotomía química).

El coste de los neurolépticos para el tratamiento de supuestos pacientes esquizofrénicos en Estados Unidos está por encima de los 10 millones de dólares (8,2 millones de euros) a diario. Por lo general, el tratamiento dura toda la vida.

Y también, ¿cuánto deberíamos pagar por cuidados modernos y de calidad para su recuperación, por la oportunidad de devolver a estas personas a una vida productiva?

Según varios experimentos no psiquiátricos e independientes de investigación, la respuesta a esa pregunta es “no mucho en absoluto”. El cuidado de calidad que produzca la recuperación y la reintegración puede ser muy económico, además de rápido, permanente y lo más significativo, libre de drogas.

En un estudio que duró ocho años, la Organización Mundial de la Salud encontró que pacientes con trastornos mentales graves de tres países con desventajas económicas y cuyos planes de tratamiento no incluían una dependencia marcada en las drogas — India, Nigeria y Colombia — estaban drásticamente mejor que sus equivalentes en los Estados Unidos y otros cuatro países desarrollados. Un estudio de seguimiento llegó a una conclusión semejante.

En los Estados Unidos durante la década de 1970, el experimento que llevó a cabo el finado Dr. Loren Mosher en la Casa Soteria se basó en la idea de que la “esquizofrenia” se puede superar sin drogas. De hecho, les fue mejor a los pacientes de Soteria que no recibieron neurolépticos, en comparación con pacientes hospitalizados y tratados con drogas. Investigadores suizos, suecos y finlandeses han repetido y validado el experimento y hoy en día aún siguen usándolo.

En Italia, el Dr. Georgio Antonucci desmanteló algunas de las salas psiquiátricas más opresivas al tratar a los pacientes que tenían trastornos graves con compasión, respeto y sin drogas. En pocos meses, las salas más violentas eran las que estaban más en calma.

¿Qué significa todo esto?

Como cualquier científico físico que se precie te diría, una teoría es buena sólo en la medida en que funcione. Sabe que cuando encuentra hechos que no se ajustan a la teoría, debe continuar investigando y modificar o desechar la teoría basándose en la evidencia real descubierta.

Por muchos años, la psiquiatría ha promocionado la teoría de que el único “tratamiento” para “enfermedades” mentales graves son las drogas neurolépticas. No obstante, esta idea es imperfecta. La verdad es que no sólo es innecesario (y costoso) drogar a pacientes con trastornos graves sino que también causa efectos secundarios que dañan el cerebro y la vida.

Este informe expone los errores en los argumentos psiquiátricos; sus fraudes, mentiras y otros engaños. Sabiendo esta información, es muy fácil entender por qué los psiquiatras atacarían cualquier alternativa y solución mejor a los problemas de trastornos mentales graves.

Ya que la verdad es que no estamos tratando con una falta de habilidad o método científico ni tan siquiera con una seudociencia. Las declaraciones al parecer benignas, como “existe evidencia científica y clara de que las clases más nuevas de drogas pueden tratar mejor los síntomas de la esquizofrenia y la depresión, con muchos menos efectos secundarios”, no están respaldadas por evidencias y constituyen un fraude médico total.

El enfoque de la psiquiatría al tratamiento de los trastornos mentales graves;(basados en “evidencias científicas” y otros programas psiquiátricos que son la columna vertebral operacional de la salud mental de la comunidad), es mala ciencia y mala medicina pero un muy buen negocio para el psiquiatra.

La simple verdad es que existen alternativas funcionales para los tratamientos psiquiátricos que dañan la mente, el cerebro y el cuerpo. Como la psiquiatría en este momento está pidiendo una revisión obligatoria para buscar enfermedades mentales en adultos y niños de todas partes, instamos a todos los que tienen interés en preservar la salud mental, la salud física y la libertad de sus familias, comunidades y naciones, a leer esta publicación. Se debe hacer algo al respecto para establecer verdadera ayuda para los que la necesitan.

Sinceramente,


Jan Eastgate
Presidenta de la Comisión Ciudadana
por los Derechos Humanos Internacional

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